Lo último en aumento de pecho ¿Conoces los implantes de suero salino?

  • Es la solución perfecta para corregir asimetrías mamarias

  • Si apuestas por la naturalidad, estamos seguros de que será tu primera opción 

El aumento de pecho es la intervención de cirugía estética más demandada a nivel nacional. Cada año se realizan en España un total de 18.000 mamoplastias con el objetivo de modificar el tamaño de los senos a través de implantes mamarios.

Además de la incorporación de nuevas técnicas en el sector, los componentes de estos implantes también han evolucionado con el paso del tiempo.

En la actualidad, las pacientes pueden elegir los implantes más convencionales,  compuestos por un gel cohesivo de silicona o los implantes de suero salino -que contienen agua salada estéril-.

Eficacia garantizada

Ambas opciones permiten una eficacia y durabilidad permanente. Es decir, no tendrás que volver a operarte de aumento de pecho al cabo de unos años -excepto en casos muy excepcionales y extremos en los que se presente una rotura- .

Si estás contenta con tu resultado, podrás disfrutar del efecto maravilloso que provocan tus implantes para siempre.

Tanto la medicina estética como la cirugía estética avanzan hacia técnicas y sustancias cada vez más naturales. De ahí que los implantes de suero salino se hayan convertido en la tendencia favorita de muchas pacientes que prefieren una alternativa más natural frente a los tratamientos más conservadores. Para que comprendas esta tendencia que se consolida año tras año en el sector sanitario, te recordamos este reportaje que nos publicaba El Economista sobre cómo la grasa corporal y el plasma rico en plaquetas ganaba terreno poco a poco al botox. 

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¿Por qué el efecto es más natural?

Como te explicábamos más arriba, estos implantes de pecho están compuestos por suero salino o lo que es lo mismo, agua salada esterilizada.

Durante la intervención, ambas prótesis de suero se introducen vacías. Y una vez colocadas se procede a llenarlas con este componente.

Precisamente este punto es el que juega un papel clave en la corrección de asimetrías mamarias, más allá del evidente incremento de volumen.
Entre las pacientes es muy común que una de las mamas tenga un tamaño diferente a la otra, o incluso una proyección diferente. Este desequilibrio se puede subsanar de una forma muy satisfactoria, gracias a la incorporación gradual y progresiva por parte del equipo médico del suero salino.
El efecto también es más natural, es decir, la forma de la mama también será menos redondeada y tenderá más a un efecto en forma de pera, debido a la remodelación natural provocada por la ligereza y la densidad más leve de este componente.

Cicatriz invisible como por arte de magia

Para la colocación del implante, se realiza una pequeña incisión inferior a tres centímetros en la axila. Esta ubicación permite que la cicatriz sea completamente invisible, ya que queda disimulada entre las líneas marcadas propias de esta zona corporal.  Además, ya te hemos contado que no existe riesgo de rotura. Pero si se da este caso excepcional, el suero salino -como cualquier otra sustancia natural- se reabsorberá paulatinamente, sin que provoque efectos perjudiciales para la salud. Y cómo no, la recuperación también es más sencilla y rápida, aunque dependerá de cada paciente.

¿Y los implantes más convencionales?

Los implantes de gel cohesivo vienen con esta sustancia ya incorporada a la propia prótesis.  Este fluido asiliconado es más denso y un tanto más rígido con el fin de simular el tejido mamario. No obstante, el efecto también está vinculado a un resultado mucho más prominente. Aunque esto dependerá del tamaño elegido y consensuado entre paciente y doctor.

¿Cuál es la talla más demandada?

Nueve de cada diez mujeres que se realizan un aumento de pecho desean tener una talla que se ubicaría entre la 90C y la 95B.

Además, el 93 por ciento se decanta por los implantes redondos,  frente al 7 por ciento que los pide anatómicos, según los datos que extraíamos del estudio realizado por nuestras clínicas entre 1.052 pacientes.

¿A qué edad se operan el pecho?

El rango de edad oscila entre los 20 y los 35 años en el 60 por ciento de los casos. Y la principal motivación para someterse a esta intervención quirúrgica -en concreto más del 90 por ciento lo ha reconocido así- es la de mejorar su autoestima.

Asimismo, muchas mujeres buscan un aumento de pecho ante la carencia de volumen -ausencia innata o provocada después de pérdidas bruscas de peso o de etapas específicas como el período de lactancia-. Puede que las pacientes se vean afectadas por una asimetría mamaria en uno o ambos senos o por accidentes y enfermedades que de algún modo han repercutido en la autoestima de la mujer.

¿Qué hacer si tienes dudas?

Lo mejor es que te pongas en manos del mejor equipo especializado para que te recomiende la opción que más se adapte a tu edad, fisionomía y estilo de vida.

Por si acaso se te olvida, te recordamos que la primera cita es gratuita.