Inicio » Opiniones » Mamas tuberosas con mastopexia Raquel

Mamas tuberosas con mastopexia Raquel

Edad:
23
Ciudad:
Madrid
Tipo de implante:
Redondo
Tipo de incisión:
Submamario
CC:
320
Talla inicial:
80B
Talla final:
90B
Proyección:
Moderada
Mamas tuberosas y mastopexia

Raquel corrigió  sus  mamas tuberosas con mastopexia. Después de la intervención se sintió diferente gracias a un resultado magnífico.

Vídeo

Testimonio

Para Raquel el motivo de su intervención de pecho era la asimetría que había entre ambas mamas tuberosas. Por criterio de nuestros cirujanos y también por las aspiraciones que ella tenía, se le recomendó un doble tratamiento de mamas tuberosas y mastopexia con prótesis gracias al que además de corregir la asimetría de volumen de sus pechos, se cambió la posición de los mismos dándole a su figura un aspecto completamente renovado y sobre todo proporcionado.

Raquel depositó su confianza en la Dra. Frutos una de las mejores cirujanas estéticas y plásticas de España por lo que no pudo estar más contenta no solo con los resultados sino también con el trato recibido en todo momento por parte de la doctora.

“Me llamo Raquel, tengo 23 años y decidí hacerme un tratamiento de mamas tuberosas porque una la tenía más grande y otra más pequeñita. En el pecho derecho me he puesto prótesis y en la otra me he puesto una prótesis con mastopexia.

Tuve una primera consulta con la Dra. Frutos, me dijo el tamaño y de ahí salí y di la señal de operarme.

Cuando me fui a hacer la intervención, es cierto que llegué un poco nerviosa, me relajé, la doctora me tomó medidas, me pintó y me fui a hacer el viaje. Al despertar ya estaba en la sala de reanimación y acto seguido me subieron a la habitación y fenomenal.

Después de la intervención fue magnífico porque yo me sentí diferente. Es algo que se pasa rápido y que los resultados son magníficos.”

Raquel sintió mucha confianza en la doctora desde el momento en el que se vieron por primera vez, lo que hizo que pronto se olvidara de todos esos temores habituales que nos invaden cuando nos vamos a someter a una intervención. Al salir del quirófano, Raquel se dio cuenta que los pocos temores que le podían quedar no tenían sentido, puesto que todo fue fenomenal y el proceso de recuperación fue también muy sencillo.