Rinoseptoplastia Cristina

rinoseptoplastia testimonio
Edad:
23
Ciudad:
Ciudad Real
Zonas:
Caballete,Punta y Tabique Nasal
Fecha de intervención:
Enero de 2014
Tiempo:
3 Horas

Cristina, ha pasado por nuestra clínica para hacerse el tratamiento de rinoseptoplastia. Consiguió eliminar el complejo que siempre tuvo debido a un golpe en la nariz.

Vídeo

Fotos de Rinoseptoplastia

Testimonio

Cristina hizo una reforma integral de su nariz gracias a una rinoseptoplastia . Los resultados fueron espectaculares y ahora se ve a sí misma reflejada en el espejo y no se cree que una simple operación la pueda hacer sentirse tan segura de sí misma y con tanta fuerza para afrontar los retos de su día a día.

Dice Cristina que lo esencial cuando decides someterte a una rinoseptoplastia es la paciencia, puesto que los resultados definitivos no se ven hasta pasado el tiempo prudencial en el que el paciente ha de llevar un vendaje especial para que todo quede perfectamente colocado.

«Hola, me llamo Cristina, tengo 23 años y me voy a hacer una rinoseptoplastia porque desde pequeña siempre he tenido ese complejo porque recibí un golpe y entonces ya se me desvió el tabique y desde siempre me lo he querido hacer.

Con un poquito de miedo pero confiando porque he visto a muchos profesionales aquí y estoy encantada con el trato asi que voy a seguir adelante.

Bueno, pues esperemos los resultados y a ver qué tal todo, ya os contaré.

Vine hace dos meses para comenzar un proceso de una intervención de rinoseptoplastia.

La verdad que me siento fenomenal porque ya me veo sin tener ningún complejo, me veo a mi misma como quería ser desde siempre.

Sobre todo lo que tienes que tener es paciencia, pero que ni duele, ni nada por el estilo.

Me incluían las consultas, la operación, los medicamentos y todo eso. La verdad que lo recomiendo 100% a todos aquellos que tengan algún complejo o algún problema con su estética de la nariz porque al final va a quedar muy bien.»

100% recomendable, esa es la opinión que Cristina tiene de nuestras clínicas. La de Cristina y también la de otros tantos pacientes que un día decidieron dar el paso definitivo para mejorar sus vidas.