El doctor Miguel de la Peña analiza el rostro de Ana Rosa Quintana para EL ESPAÑOL

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El doctor Miguel de la Peña analiza el rostro de Ana Rosa Quintana para EL ESPAÑOL

 

El doctor Miguel de la Peña, director médico de Clínicas Diego de León, ha analizado el rostro de Ana Rosa Quintana para EL ESPAÑOL.

¿Podría haberse realizado algún retoque?

Es probable, pero en cualquier caso, su evolución beauty respondería a una combinación de técnicas mínimamente invasivas que desencadenan en un resultado natural.

El repor completo lo puedes leer aquí:

EL ESPAÑOL: EL IMPACTANTE REGRESO DE ANA ROSA QUINTANA: EL SECRETO DE SU NUEVA IMAGEN Y SU GUERRA CONTRA EL GOBIERNO 

La nueva imagen de Ana Rosa Quintana podría responder a un mantenimiento acertado y minucioso de su piel con procedimientos poco invasivos.

A sus 64 años la periodista cuenta con un físico envidiable.  Su evolución beauty ha mejorado progresivamente a lo largo de los años.

Aunque su nuevo corte de pelo es uno de los cambios más evidentes de la presentadora a su vuelta de vacaciones, su aspecto podría denotar  el efecto de una combinación de tratamientos antiaging enfocados tanto a combatir los signos de envejecimiento como a prevenirlos.

Por una parte, apreciamos que su tercio medio se muestra bastante más rejuvenecido que antes del verano. Sin pequeñas arrugas ni flacidez incipiente. Este resultado lo habría podido conseguir con los hilos tensores Silhouette Soft, que se aplican con un procedimiento muy sencillo. Estos hilos son reabsorbibles y contienen unos componentes que aportan hidratación y generan la producción de colágeno, el encargado de tensar y reafirmar la piel. Este tratamiento le habría costado unos 1.200 euros.

 

Por otra parte, habría complementado este tratamiento con infiltraciones de ácido hialurónico en el surco nasogeniano, es decir, las dos líneas que van desde ambos extremos de la nariz a ambos lados de la boca; en las líneas de marioneta, es decir, en las líneas de expresión que se intensifican con el paso de los años justo en las comisuras de los labios; y el código de barras, las pequeñas arrugas que se forman arriba del labio superior.

Este mismo componente dérmico también lo habría utilizado para aumentar el volumen de los pómulos y definirlos, aportando jugosidad y un efecto dewy. Todos estos tratamientos de rellenos o fillers con ácido hialurónico le habrían costado un total de 1.500 euros aproximadamente.

Sus labios también se  notan más hidratados, jugosos y algo más perfilados, por lo que podría haberse realizado una hidratación labial a través de microinyecciones de ácido hialurónico. Le habría costado unos 400 euros.

Además, podría haber recurrido a dos sesiones de HIFU en la zona del cuello y la papada para definir y combatir la flacidez. Este tratamiento de medicina estética funciona a través de ultrasonidos de alta potencia y contribuyen a generar mayor cantidad de colágeno. Actúa como un lifting , pero sin cirugía. Las dos sesiones le habrían costado unos 600 euros aproximadamente.

Aunque el nuevo flequillo no deja apreciar del todo la frente, también podría haber optado por una sesión de botox completo para suavizar las arrugas de la frente, entrecejo y patas de gallo e intentar abrir y elevar más la mirada. Le habría costado unos 450 euros.

Por último, para mantener bien hidratada e iluminada la piel, probablemente recurra a a una sesión integral con vitaminas compuesta por mesoterapia facial, a través de la que se aplica un cocktail personalizado de vitaminas con ácido hialurónico por todo el rostro. Y la vitamin drip o vitamina C intravenosa, que se aplica de forma localizada en el brazo, pero su efecto se aprecia en 360, tanto en la piel de todo el cuerpo, el rostro y el cuero cabelludo. Además, también refuerza el sistema inmunológico y aporta energía y vitalidad. Le habría costado unos 450 euros.

En definitiva, una combinación de tratamientos que no requieren pasar por el quirófano y con los que habría conseguido un rejuvenecimiento sutil y muy natural.