Diferencias entre el Balón Gástrico, Método POSER y el Método APOLLO

La reducción de estómago sin cirugía es una de las técnicas más demandadas entre aquellas personas que se encuentran en una situación de sobrepeso o con una obesidad de tipo 1 o 2, es decir, una obesidad ligeramente moderada.

Su método de pérdida de peso a través de técnicas endoscópicas ha permitido que muchos de nuestros pacientes puedan reducir la capacidad de su estómago sin necesidad de una intervención quirúrgica, agilizando así los tiempos de recuperación, la pérdida de peso y el postoperatorio. Es un procedimiento totalmente sencillo que consigue unos grandes resultados, sin ningún tipo de incisión corporal.

Los tratamientos que se encuentran englobados dentro de esta reducción sin cirugía son el Balón Gástrico, Método POSER y Método APOLLO. Aunque cualquiera de ellos es totalmente efectivo y ayuda al paciente a conseguir su objetivo, existen grandes diferencias entre este tipo de técnicas. A diario son muchas las dudas que nos llegan sobre los beneficios y ventajas que ofrecen cada uno de los métodos, por ello nuestra nutricionista Stephania Nevado nos ofrece toda la información que necesitamos para conocer de primera mano, en qué consiste cada una de estás técnicas y elegir el procedimiento que más se acerca a nuestras necesidades.

¿Cuáles son las diferencias entre el Balón Gástrico, Método POSER y el Método APOLLO?

Aunque estas tres técnicas son endóscopicas se realizan a través de vía oral y tienen muchas diferencias entre ellas que vamos a ir analizando.

El balón gástrico tiene como objetivo reducir la ingesta de alimentos introduciendo un balón dentro de la cavidad y generando sensación de saciedad. Esta técnica tiene una fecha de colocación y otra de retirada que puede tener una duración máxima entre 6 o 12 meses. Esta indicado para aquellos pacientes con sobrepeso o un nivel de obesidad de tipo 1, lo que es lo mismo un IMC entre 27-35. Durante el postoperatorio es frecuente que el paciente pueda tener náuseas, vómitos, malestar e incluso dolor a nivel de epigastrio. Aún así, el proceso de recuperación es mucho más rápido a comparación con las otras dos técnicas.

En el caso del Método POSER o Método APOLLO existe una clara reducción de la cavidad gástrica y es la diferencia fundamental entre estos dos métodos y el balón gástrico. Suele estar recomendado entre pacientes que tengan un IMC intermedio, obesidad de tipo 1 u obesidad de tipo 2 o lo que es lo mismo con un IMC entre 30-39,9. Ambas se consideran técnicas definitivas, por lo que se necesita de un ingreso hospitalario de 1-2 noches para conseguir el objetivo deseado.

El postoperatorio es mucho más complejo, ya que se necesitan mayores cuidados para sellar mejor los pliegues en el caso del Método POSER o las suturas en el caso del Método APOLLO, así como el proceso de reincorporación de los alimentos en nuestra vida diaria.

Estas técnicas, todas, son una ayuda para facilitar el proceso de pérdida de peso. Son un punto de apoyo para quien lo necesita. Pero siempre va a ser importante el seguimiento, tanto médico, nutricional y el psicológico. La alimentación se considera la base de todas estas técnicas. Es importante cambiar tu estilo de vida en todos los aspectos.

Si tú también estás pensando en poner fin a tus problemas de peso no te pierdas todos los beneficios que pueden tener estas técnicas y resuelve junto a nosotros todas tus dudas.